¿Y qué alternativa?
20-02-2003

Hay gente que pregunta: si estáis contra la guerra ¿que medios pacíficos sugerís para que el pueblo Iraquí deje de estar acogotado por un tirano?. Discrepo con ellos porque no creo que ese sea el objetivo del eje del bien, de los que en definitiva van a montar la guerra, pero hay que reconocer que sin una respuesta a esa pregunta no se puede defender por los siglos de los siglos un no a la guerra escaso y seco sin caer en un callejón sin salida.

En mi opinión, tan sólo hubo un fallo en la mayoría de las manifestaciones. En las pancartas se leía No a la Guerra, y a renglón seguido Libertad para los Palestinos. ¿Por qué no también 'Libertad para los Iraquíes'? Faltó en parte esa consigna en los planteamientos antiguerra. Esta consigna alejaría así cualquier atisbo de que se asocie no-guerra = sí a Sadam. Y claro, cuando se nos pregunta a los que fuimos a la manifestación ¿cómo liberar a los iraquíes, entonces? nos obcecamos en seguir metiendo el dedillo en la yaga de las incongruencias de una guerra 'humanitaria' por petróleo, o en la maldad intrínseca de la política exterior norteamericana...pero eso, no responde a la pregunta. No aportar una respuesta a esta pregunta es llevar a la caricatura el posicionamiento anti-guerra, algunos pueden acabar con eslóganes ideológicos como que el único gobierno que debe ser derrocado es el de Aznar, no el de Sadam o bien que aquí el único malo de la película es Bush. Siguen siendo pensamientos tan 'caricatos' como el pensar que es sólo Sadam el malo de la película.

Comentaba hace algunos días que esos 'progres de opereta' y asociaciones pro derechos humanos que asistieron a las manifestaciones ya habían mostrado su oposición al régimen de Sadam durante años. Pero lo cierto es que tampoco aporta mucho alegar que se ha asistido a un montón de manifestaciones durante años denunciando el régimen de Sadam porque eso era ayer, y la pregunta es ¿cómo liberarlos ahora?

Tanto cinismo representa el estar a favor de una guerra en la que no se estaría dispuesto a luchar como el que estando en contra de la guerra no está dispuesto a enfrentarse a la situación que se deriva de esa no-guerra. Tan sólo intentando ofrecer alternativas se puede salir de ese bucle de cinismos varios. En todo caso, ¿de qué sirve todo esto de señalar con el dedo a unos y a otros? La pregunta, la alternativa a una guerra, sigue estando sin contestar, por eso propongo:

- En primer lugar, es necesario para los antiguerra dejar bien claro también el posicionamiento anti-Sadam, si no se quiere caer en una batería de incongruencias similar a la de los pro-guerra al llamar ésta una guerra humanitaria y de liberación.

- En segundo lugar, para los pro-guerra: esto no está planteado como una guerra de liberación, sino como una ocupación. Es muy loable que queráis seguir insistiendo en el tipo de guerra que os gustaría que fuera, pero os olvidáis del tipo de guerra que realmente es. El lindo discurso de Aznar o Blair de una guerra para liberar a los palestinos chirría cuando escuchamos a los que realmente van a montar la guerra: la retórica actual de Bush y Rumsfeld no centra este conflicto en términos humanitarios (al estilo de Kosovo), sino más bien en términos de eliminar una amenaza a la seguridad de los EEUU. Los que insistís en que esta guerra es por el bien de los Iraquíes deberías escuchar con un poco más de atención a los que la están gestando y gestionando: Bush y Rumsfeld no hablan en esos términos. No me vale que me digais que bueno, aprovechando que el pisuerga-bush pasa por valladolid- petróleo, pues que de paso se libera a los iraquíes y se instaura una democracia. Es incompatible un objetivo (controlar la producción petrolífera) con el otro (democratizar Irak), porque si se democratiza Irak ¿cómo va a mangonear sus fuentes de riqueza otro? No creo que una sociedad de iraquíes demócratas voten sí a una colonización económica de ese tipo.

- Finalmente, es necesario aportar soluciones pacíficas al régimen de Saddam: hablé de reforzar la sociedad y comentaba que tan sólo desde abajo, desde la sociedad iraquí, se puede crear una democracia que no sea un títere en mano de terceros (ya sea un tirano o una potencia extranjera mangoneando las fuentes de riqueza de los iraquíes). Comentaba que tan sólo a través de opciones que fomenten la autonomía de los iraquíes se puede llegar a un sistema democrático. La opción de una guerra o del control externo del país es justamente lo opuesto a un sistema democrático (aquí la oposición autonomía-heteronomía ayuda a despejar muchas premisas falsas). Hay quien dice que esto es imposible, porque el tirano no permite que exista oposición interna o que puede derivar hacia actuaciones terroristas por parte de la población. Pero yo digo que si se pusiera tanto empeño como se está poniendo en controlar la eliminación del arsenal de armas de destrucción masiva, con inspectores olisqueando en todos los rincones (y que sigan), digo, si se pusiera el mismo empeño en controlar el respeto a los derechos humanos en Irak, en conseguir la libertad y la democracia para los iraquíes, se abriría un abanico de alternativas pacíficas hasta ahora ni siquiera mencionado.
Propongo que se presione a Sadam no sólo para que elimine su armamento, sino también para que permita una apertura al exterior de la sociedad iraquí. Para ello, son necesarias una serie de resoluciones:


- Que junto al equipo de inspectores de armamento trabaje también un equipo de inspectores de derechos humanos de Naciones Unidas que investigue, por ejemplo, el destino de los prisioneros políticos. Estos prisioneros junto a los millones de exiliados son el germen y el medio de conseguir una sociedad democrática en Irak.

- Que mediante resolución se presione al régimen de Sadam para que permita el regreso de los exiliados, que se cuentan por millones y que se componen de profesionales e intelectuales que tuvieron que salir del país huyendo o que fueron expulsados. El hecho de que hayan vivido en otros paises y que sean los profesionales con la capacidad de construir un poso democrático y plural en el país los hace imprescindibles para cualquier reconstrucción democrática desde la propia sociedad.

- Que mediante resolución se presione al régimen de Sadam para que los iraquíes puedan acceder a los medios de comunicación internacionales, internet, y teléfonos móviles.


- Que mediante resolución se presione al régimen de Sadam para que permita a los partidos de la oposición abrir sedes dentro de Irak.

Scilla Elsworthy estuvo durante las primeras semanas del 2003 en Irak. Estuvo hablando con autoridades, con la gente de la calle y con otros actores sociales y políticos iraquíes. También con analistas de Washington y de Londres. De todo ello, saca algunas conclusiones y alternativas a un conflicto armado realmente interesantes. Interesantes para los iraquíes que no morirán si se evita un conflicto armado, interesante para una apertura democrática de Irak e interesante para los europeos. En resumidas cuentas, propone que se presione mediante resolución a la destitución de Sadam. Y que se permita a Irak de nuevo la venta de petróleo, bajo la condición de que parte de los ingresos por el crudo o su totalidad vaya destinado a una cuenta controlada por Naciones Unidas. Ese dinero tan sólo sería liberado al régimen iraquí tan sólo cuando el régimen haya realizado las necesarias reformas democráticas: no hay cambio, no hay dinero.

Desde luego que se le pueden sacar pegas a estas propuestas, pero incluso aunque así sea vale la pena tomarlas en cuenta y probarlas. Si fallan, siempre se puede recurrir a la guerra como último recurso. Pero si son desestimadas y ni siquiera se intentan, entonces ni Blair, ni Aznar ni Bush pueden decir que 'todos los otros medios' habían sido agotados. Lo cual es un prerrequisito para que haya una guerra justa.

En este artículo http://www.scoop.co.nz/mason/stories/HL0302/S00033.htm 'Iraq: a way out?' desarrolla las distintas acciones que posibiliten las reformas de los derechos civiles y políticos en Irak, así como los requisitos necesarios para poder construir una sociedad democrática iraquí. También menciona las ventajas que un plan alternativo pacífico supone para la Unión Europea: no va en interés de los europeos que EEUU domine el acceso y la distribución de las reservas de crudo del Golfo e Irak (las reservas son tan grandes que podrían durar un siglo incluso aunque se duplicaran los niveles actuales de extracción).

Estos son los diarios que elaboró este mes de Enero durante su visita a Irak http://www.scoop.co.nz/mason/stories/HL0302/S00034.htm

Este http://www.opendemocracy.net/debates/article.jsp?id=2&debateId=88&articleId=974 es otro artículo sacado de Open Democracy, por Mary Kaldor, donde también se apuntan alternativas pacíficas.


Menciona Scilla Elworthy que sería interesante llevar a cabo una resolución para el retiro de Sadam. Esto permitiría la creación de un gobierno interino, una coalición o protectorado que ayudase a construir las reformas de derechos civiles que ya han comenzado a ser implementadas por el régimen de Bagdad (menciona que el gobierno iraquí ya ha reducido los costes de las visas de salida de US$200 a US$10, ha abolido los 'tribunales especiales' por casos de violación de seguridad nacional y ha otorgado amnistía a prisioneros políticas).
Bajo este acuerdo, las sanciones y el programa de alimentos-por-petróleo podrían ser eliminadas permitiendo que los iraquíes de apie tengan suficiente comida, puedan reconstruir sus infraestructuras (sobre todo los servicios médicos).
El artículo desarrolla otros mecanismos de control y propuestas para la construcción de una sociedad democrática y más justa.

 

Marta 20/02/2003