Tres mil muertes: tres mil.
25-05-2002

Estos días, finales de Mayo del año 2002, se discute en los foros de internet, con argumentos a favor y en contra, sobre el objeto que colisionó contra el Pentagono el 11-S. Unos apuestan por un Boeing, otros por un misil, otros por un caza... como yo también he llegado a analizar los datos aportados y esbozar alguna que otra opinión al respecto, me gustaría que algún día se esclareciese lo ocurrido, porque el asesinato de JFK ya ha copado las diarreas mentales que soy capaz de importar, pero hechos, lo que se dicen hechos, sólo hay dos:

-3000 personas murieron en un alarde de "noséqué" (en otra opinión de esta sección ya entraré a por las uvas blancas del fundamentalismo y/o las negras: crónica de un castigo).

-2 meses después del atentado, el Pentágono adjudica el desarrollo de 3000 aviones de combate Joint Strike (JSF) a la Lockheed Martin, mediante un contrato que, inicialmente, tiene un valor de 200.000 millones de dólares americanos (más detalles aquí).

Así que, ante tamaño despropósito humanitario, me parece poco constructivo perder el tiempo opinando sobre si fue un pájaro, un avión o super-osama quien se estampó contra El Pentágono. Que se realicen las oportunas investigaciones y que se lleven hasta el caiga quien caiga, pero que no se distraiga a la opinión pública de la responsabilidad política, civil y humana que supone el mayor contrato militar de la historia.

Tras los atentados de New York, pudimos ver, nuevamente, la superioridad militar de la que hicieron gala los EEUU, ¿alguien tenía alguna duda? de hecho, quedó claro que la diferencia de potencial militar fue capaz de aplastar las barbas de cualquier talibán sin ningún problema (los daños colaterales... ni cuentan), pero también quedó claro que ni Osama fue capturado, ni detenidas las posteriores esporas de Anthrax.

Como cualquier problema que pueda tener la primera potencia mundial no tendrá la desfachatez de presentarse frontalmente con armas y a lo loco, como está clara la superioridad de la actual infraestructura y desarrollo militar, y puestos a invertir en algo que a corto plazo quedará tecnológicamente obsoleto y que hasta la fecha de su renovación poco o nada humanamente bueno traerá... ¿no se les ocurre nada mejor que hacer con 37.000.000.000.000 pesetas?

Es más ¿qué será de los cazas que vayan quedando desfasados? ¿los depositarán en la planta de reciclado más cercana? pues no, ya tienen compradores en otros países. Es una buena manera de asegurar futuras negociaciones militares: Yo fabrico y vendo y si alguien utiliza de forma inadecuada un "artículo" que sólo sirve para matar, pues entonces intervengo con mis juguetes nuevos, genero un gasto y justifico futuras operaciones con la industria armamentística. Tan sencillo y tan antiguo como que el interés económico del fuerte prevalece, incluso, sobre la vida humana.

Xavi